29.12.09

te puedo hacer FELIZ

No seré una mujer perfecta de las que volteas al ver pasar, no seré alta y maravillosa pero lo que puedo hacer. No sabré andar como una princesa, ni vivir como en alta sociedad; y no engañar a tu corazón, pero sé que te puedo hacer feliz. Y aunque muchas veces no se lo que quiero y aunque hay días en que veo todo negro, no quiero irme de aquí para estar cerca de . No seré lo que te imaginabas, no diré lo que quieras escuchar; no sé bien si será para siempre pero sé que te puedo hacer feliz.

el poder de la seducción

Alejando D, filósofo del siglo pasado, afirmo que todo lo que hacemos en la vida lo hacemos para seducir. Seducir a alguien es lograr que desee lo que uno quiere que desee. Seducir es incentivar, estimular, provocar el deseo en el otro. Muchos esperan en silencio detectar una señal en el ser amado, esperan ser deseados. A otros, lo que los seduce es sentirse deseados. A otros nos seduce lo opuesto, sentirse no deseados. A otros los seduce lo prohibido, lo imposible, lo que no pueden tener. ¿Existe una sola manera de seducir? ¿Es posible seducir a alguien que no nos desea? ¿Alcanza con la seducción para el amor? Si se desea lo que no se tiene, cuando se tiene, ¿se sigue deseando? ¿Tendrán algún efecto las “técnicas de seducción”? ¿Nunca te paso que no sabes como hacer para que la otra persona se de cuenta de lo que te pasa sin echar a perder esa relación? Para seducir hay que tener la paciencia del pescador; saber esperar el momento exacto. Yo creo, que tal ves la mejor técnica sea no tener técnicas, pero guiándonos a través de la intuición seguramente sea mas fácil que a través de la razón. Tanto especular, le juega en contra a la seducción. La intuición, en cambio, nos abre nuevas puertas, nos da nuevas llaves. Uno pretende que sueñen con nosotros, queremos ser el único en la vida del otro, pero solo se puede aspirar a ser el elegido. Seducir tiene sus vueltas; a veces, el amor muere cuando damos nuestro amor por sentado, y renace cuando sienten que pueden perderlo. Nos preocupa mucho que no halla terceros dando vueltas, pero a veces, esos terceros, ayudan a la seducción, la encienden. El mayor riesgo de un seductor es caer seducido; ahí se vuelve torpe, predecible. El riesgo de un seducido, es su inseguridad, que puede llevarlo a cometer ciertas torpezas. Uno no sabe por que ama, ni por que es amado. Seducir tal ves sea simplemente ayudar un poquito a esa magia que ocurre, sin que sepamos bien como ocurre, ni por que. Todo un tema el de la seducción.
Te quiero tal y como eres, con todos tus defectos, con todas esas dudas sobre mi; te quiero como nadie te ha querido; te quiero como la niña que hay en mi. Te quiero tanto, que solo entre tus brazos soy capaz de sentir amor. Hay sólo una razón: te quiero y es todo lo que puedo comprender. Te quiero tanto, que busco en la penumbra triste y gris de mi habitación y sueño con tener tu corazón. Te quiero tanto que lucho con llenar mi soledad pensando en ti, te sueño junto a mi, te quiero y espero que me ayudes a vivir; Te quiero tanto, que cada día paso sin querer hablando de ti.